JOSÉ ZORRILLA -5 enero 2022

Atrás quedó el día de todos los santos, esa noche mágica y española, que nada tiene que ver con la fiesta del truco o trato de los americanos, sino con el romanticismo del siglo XVIII, con las noches de tormenta, los altos muros y los cementerios. Con el amor imposible, con el libertinaje del maldito burlón, que terminará burlado.
Sin duda hoy les presento al señor don José Zorrilla en otra de mis obras preferidas, el Don Juan Tenorio que se representa todos los años en noviembre, benditas algunas tradiciones y malditos quien las rompen.
Nunca me cansaré de escuchar o releer los versos de este drama fantástico, exponente de un romanticismo que pronto entraría en declive. A don José Zorrilla le apodaron “el último romántico”. Vallisoletano internacional, fue amigo de Alejandro Dumas y Víctor Hugo, escribió para Eugenia Montijo, hizo las américas a su manera, en cuba fue esclavista, y en México pupilo del emperador Maximiliano I. De su vida agitada, siempre perdurará ese Don Juan Tenorio, del que no obtuvo beneficios y que llenó y llena de magia los escenarios, al menos una vez al año, con peleas, antifaces, lugares sombríos, libertinaje, arrepentimiento, duelos, amor imposible y cementerios.
Si aun no lo han leído, no pierdan más el tiempo.

De nuevo continúo con uno de mis géneros favoritos al recomendarles hoy a Jack Higgins, maestro del thriller y de la novela de espionaje.
La obra de Higgins, ha sido llevada al cine en multitud de ocasiones, y el mismo ha ejercido de guionista.
A veces llegamos a un punto en que es obligado hacer una pausa y echar la mirada atrás, aunque corremos el riesgo de que los autores de la juventud nos arrollen como un tsunami. Hoy les recomiendo un autor que no puede faltar en ninguna librería, ejemplares centenarios, ediciones de lujo, de bolsillo, juveniles, encuadernaciones de todos los colores y diseños. Nada más y nada menos que JULIO VERNE.
Su amplia obra, en cualquiera de las tres etapas de su vida literaria son un descubrimiento, auténticas joyas convertidas en clásicos, elegir una siempre es difícil, por no decir imposible, son muchos los títulos imprescindibles, pero como para gustos se hicieron los colores, yo me voy a quedar con 20.000 leguas de viaje submarino.

Hoy les recomiendo a dos autores que, aunque individualmente también publican novelas, algunas muy interesantes, saltan a la fama como autores conjuntos de una saga de aventuras policiacas, veintitrés hasta la fecha.
Creadores de un personaje, Aloysius Pendergast, un atípico agente del FBI al que han dotado de una marcada y misteriosa personalidad.